Récord de Fallecidos por Calor en España: 1.031 en Junio de 2024 y su Impacto en el Hogar
España se enfrenta a un desafío de salud pública sin precedentes, con el mes de junio de 2024 marcando un trágico récord en fallecimientos relacionados con las altas temperaturas. Según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), un total de 1.031 personas perdieron la vida a causa del calor durante el pasado mes de junio. Esta cifra representa un alarmante aumento del 153% en comparación con los 407 decesos registrados en el mismo mes del año anterior. Es el número más alto de muertes por calor en junio desde que el sistema MoMo inició su registro en 2015, superando los 1.000 fallecimientos de junio de 2017 y los 828 de 2022. Este pico sigue a un récord anterior en mayo, cuando se vincularon 122 muertes al calor. Desde la activación del sistema MoMo y el Plan de Calor del Ministerio de Sanidad el 13 de mayo, las muertes estimadas ascienden a 1.153, en contraste con 415 para el mismo período en 2025. La mayoría de estas fatalidades ocurrieron a finales de mes, siendo el 25 de junio el día más crítico con 120 decesos. La mayoría de las víctimas (1.022) tenían más de 65 años, incluyendo 720 mayores de 85, con 624 mujeres y 405 hombres.
Por comunidades autónomas, Cataluña lideró la lista con 218 fallecimientos, seguida por el País Vasco (147), Castilla y León (96) y Madrid (92). Otras regiones significativas fueron Galicia (88), Andalucía (72) y la Comunidad Valenciana (62). Destaca que Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla no registraron muertes por calor. Para los propietarios e inversores inmobiliarios en España, estos datos subrayan la creciente importancia de la adaptación climática en las viviendas. Al considerar una compra o una reforma, elementos como un buen aislamiento, sistemas de climatización eficientes, zonas de sombra y la proximidad a espacios verdes o cuerpos de agua son cada vez más cruciales para el confort y la seguridad, especialmente en las zonas peninsulares más expuestas a las olas de calor. La comprensión de la vulnerabilidad regional al calor es clave para tomar decisiones informadas sobre la vivienda y la calidad de vida.